No hay otro género (primero literario, después cinematográfico) que se acerque más a la realidad que la Ciencia Ficción. Y no hablo de las Space Opera llenas de utopías a lo Star Wars sino de la que más me gusta: el Cyberpunk.

Es que éste, es el subgénero que más nos caracteriza hoy, es el que está haciéndose real sin que no demos cuenta, o si nos damos cuenta pero no sabemos que eso que estamos viviendo se llama así. Para mi el Cyberpunk tiene que ser el destino del Tercer Mundo, a nosotros no nos llega la última tecnología y la que nos llega, la usamos como podemos; cada vez estamos más llenos de gente (más pobres y menos ricos); el clima está apocalíptico (aunque me encanta); ya están pensando en ir a vivir en la luna pero no seremos nosotros, eso es demasiado caro para esta parte de mundo, eso dejémoselo a Britney y a Bush porque cuando el mundo esté completamente seco, sin agua y sin comida, ellos se irán para la luna, nosotros nos quedaremos. El sentimiento es de desesperanza, es Punk, es no futuro y este mundo poco a poco se acaba por muchas cosas y por nada. Puro Cyberpunk.

¿Y cómo serán entonces nuestros Cyborgs? Estaba leyendo por ahí que la gente que perdió una pierna o un brazo (sobretodo la joven) está haciendo que las prótesis sean algo Cool, sí, la gente las está usando sin nada que las tape, a la vista y hay modelos para todos los gustos (disque para niños vienen con Barney ilustrado). Vamos camino a que todos seamos Cyborgs (Cybernetic Organism): porque si usted tiene algún tipo de implante que mejore alguna capacidad, deje de llamarse a sí mismo humano, no señor, usted ya es un Cyborg.

Cyborgs tercermundistas. Seguro si tiene una pierna de esas, no será la más moderna, esas se las dejamos a los del primer mundo; en un país como éste, lleno de minas, ¿se imaginan un montón de robots con piernas que funcionan mal, que tienen vida propia, o guardan la memoria de su dueño anterior?Sí.

Es un futuro aterrador pero a la vez interesante. Es el futuro no imaginado en 1000 años, sino pasado mañana.