Muchas veces me pregunto porqué será que a este país le gusta tanto el melodrama. Es que no entiendo ese gusto enfermizo por un género tan predecible y tan trillado en donde los estereotipos están perfectamente delimitados y en donde con ver fragmentos de las historias uno puede fácilmente adivinar el final. Y hoy, en medio de tanta cosa rara, di con una teoría que puede ser la causa de tan arraigado mal:

Es que este país es un melodrama. No quiero hablar de política porque es un tema demasiado rudo y complicado con el que no quiero especular y terminar diciendo media babosada, sólo quiero remitirme a mi espacio vital, a ese al tengo que enfrentarme día a día y en el que me divierto muchas veces siendo espectadora de esa fauna que se repite una y otra vez como afirmando esa frase de Oscar Wilde que dice que "La vida imita al arte mucho más que el arte imita a la vida" (aunque no sé si el melodrama sea arte, ustedes dirán). Y no sé también si tenga que ver con eso de los prototipos del cuento de Vladimir Prop (héroe, villano, maestro, etc.) pero es que uno ve que siempre a los mismos personajes interactuando, haciendo su papel, buscando imponerse, buscando la aprobación del público (¿quién será nuestro público?).

  • Tenemos al galán de 3 pesos. Es moreno porque es lo que llaman “Latino internacional”, es seductor, tiene el poder de la palabra y a veces domina con esa cara de ángel que lo hace irresistible entre las féminas (no necesariamente es el protagonista, puede ser un personaje secundario, secundón del protagonista o su antagonista).
  • Está el personaje envidiosillo. Y cuando se hace el casting para escogerlo casi siempre eligen al que conocemos como “poca cosa”, “don nadie” o en película gringa “Meatball”. Es poco agraciado y pasa desapercibo entre la multitud aunque ostente un cargo de poder. Se dice que es así porque no ha sido afortunado y si lo es, es bruto para darse cuenta de su suerte. Le gusta el chisme, es cizañero porque es la única forma de crear problemas.
  • Están los básicos y las mostronas, manadas tan mediocres y tan poca cosa que no merecen más líneas.
  • Tenemos a la chica X. Una que casi siempre es asistente porque su Profile no da para más, como buena mujer es mañosa y siempre se hace la mejor amiga de todos con una doble intención: sacar chismes, meterse en un ámbito que no le corresponde o hacerse la querida.
  • Está la nerd criticona que tiene su encanto y mucha actitud porque es muy cool (No voy a darme duro esta vez jeje).
  • Está la perra coqueta con una inteligencia peculiar (aunque no lo crean, la tiene) para seducir, manipular y ser el centro de atracción (ojo que en la mayoría de los casos está buena, es bruta y les ofrece a todos “algo” pero no les da “nada”). Generalmente tiene monólogos frente al espejo del baño de damas o mientras maneja su “coche”.
  • Y como en todas las historias está la pareja feliz, una con una relación casi tan perfecta que todos se empeñan en destruir porque cada uno, a su manera, busca la forma de separarlos. La perra coquetéandole al man, el galancete a la nena, el Meatball interfiriendo, la X dejando espinitas...

Todos estos personajes se cruzan, se relacionan y lo que me pregunto es ¿por qué putas no dejan a la pareja linda ser feliz? Odio el melodrama y odio sus historias insípidas. Lo único que me gustaría es que en todos se repitiera el final final: uno en los que la gente dejara en paz a los que ya encontraron lo que buscaban.