Mirando desde otro lado, a propósito de "La dama en el agua"
Siempre es bueno ver el lado "ilógico" de las cosas, le sienta al alma ser testigo de una versión "del otro lado" del mundo, una con códigos de relavancia nuevos que se alejen de la seriedad adulta pero que adentro tengan todo el peso de nuestra existencia.
Eso me pasa con el cine de M. Night Shyamalan, ese genio que fue mundialmente conocido en 1999 con "Sexto Sentido", una película que también hizo famoso a Haley Joel Osment (quien no pudo sobrevivir al síndrome de niño prodigio, famoso y alcohólico) y que apareció en una etapa cinematográfica en la que en varios géneros hubo cuestionamientos sobre la realidad (Matrix, el ejemplo más recordado).
Este señor siguió haciendo cine, digamos que moviéndose en un Low Profile, y cada película que seguía conservaba esa forma tan particular suya de darle un giro a cada historia. En el Unbreakable tenía por excusa hablar de un súper héroe irrompible y su némesis El Mr. Glass para decir depronto que tenemos a alguien tan parecido pero tan diferente en alguna parte o para decir que el destino está en nuestras manos y al mismo tiempo alguien lo mueve. En Signs tenía como disculpa una invasión extraterrestre (inverosímil para algunos) pero que en realidad hablaba de esas señales sutiles que uno, o el destino, deja en la vida a cada momento para que nosotros, normales mortales, les pongamos atención porque aunque parezcan irrelevantes están ahí para que las usemos en algún momento (nadie nos dirá cuándo, eso lo sentiremos con el corazón).
The Village no la vi, me dicen que excelente, aunque necesito verla para poder sacar alguna conclusión personal y, finalmente, Lady in the Water, que es un cuento para niños grandes.
No la quiero contar porque está en cartelera, pero sólo quiero decir que me gustó por romper la forma narrativa de contar una historia como esa que debería (por reglas de ese mundo lógico al que mal estamos acostumbrados) tener un incrédulo, un personaje que dijera ¡No, señor, esto es mier... a mi no me vengan con cuentos, qué película tan mala!
Y la historia sí lo tiene, sólo que cuando todos creemos que ha dado pistas importantes la narración, él mismo se reconoce como personaje odioso y pese a su optimismo se lo come el perro....
Me encanta que nadie dude de eso extraño, que nadie ponga problema y que todos se pongan en su rol (un rol que no es el de cuento clásico de Prop: héroe, villano, maestro, mago, etc.) sino en su rol de: sociedad, guardián, sanadora, etc.
Las señales están en un crucigrama, en una caja de cereal y son tan importantes que merecen su puesto en esos objetos cotidianos que miles leen a la hora del desayuno esperando encontrar un horóscopo diario o una maraña de letras en dónde hay mensajes ocultos.
Muy al estilo Hitchcock, M. Night Shyamalan siempre aparece en sus películas como espectador casual de la historia pero en ésta es un personaje que después de contar una verdad morirá. Es como si dijera tengo en mis manos una clave de ver el mundo pero como es una idea incomprensible para la mayoría moriré porque la gente prefiere lo convencional.
Y bueno, como decíamos con mi amigo con el que fui a verla, la gran historia ahí es que es lindo pensar que cada uno tiene una misión, una que no tiene que ser muy filantrópica o utópica, sino simplemente "algo" que tenemos que hacer por alguien o mejor, por nosotros mismos.
Quiero más historias así...

Gabriela dijo
EEh mi escritora favorita! Tan opinionosa,sabia y Dariosa, hhahah entendiste algo? Perdo de verdad su elocuencia es admirable. Felicidades!
25 Octubre 2006 | 10:37 PM